domingo, 2 de mayo de 2010

Miami


28-29.05.10

En Pocas Palabras

Miami es tal cual la ves por tv, si tuviera que resumirla en pocas palabras sería algo así como: hispanos parlantes, autos increíbles, mujeres sexies, playa, hispanos parlantes, tatoo, arena blanca, lentejuelas, físicos trabajados, shop shop shop, hispanos parlantes, colores llamativos, rollers, tribus y castas, palmeras, hispanos parlantes, ahh y casi me olvidaba de contarte, aquí se habla más el español que el inglés.

El Arribo

Partimos desde Montevideo el martes 27 cerca de las 22 hs, además de Srl, Pablito y Pitufo, con quienes estuve estos dos días, iban en el mismo vuelo otros grandes personajes del GV, entre ellos: Jorge, Tati, Rafita, Laila, Golo, Guerrita, Santiago, Zara, Ceci I., Luk y La Negra. Una vez arribados al aeropuerto de Miami a las 6 AM local , pasamos por las revistas de la Aduana y Migración, confieso que le temía bastante, dado que a algunos compañeros que habían iniciado antes su viaje los habían demorado y en algunos casos ocasionaron que perdieran vuelos, por suerte eso no le pasó a ninguno de nosotros , los trámites fueron rápidos y al estar todos vestidos con el uniforme del grupo, una vez que le hacían el interrogatorio a uno, los que lo seguían en la fila pasaban directo en algunos casos. Una vez que nos permitieron entrar, salimos rápido del aeropuerto -vaya que se arrepintieran de dejarnos entrar-, ahí mismo nos sacamos un par de fotos todos juntos con la bandera uruguaya, nos despedimos de todos los demás que se iban a Chicago que los veré recién en Bangkok; junto con Luk y Villa, que al igual que nosotros se quedaban en la ciudad nos tomamos una combinación de buses que cruzara el puente y nos llevara hasta South Beach, donde teníamos reservado el hostel.

Best Buy

Dejamos el equipaje, y salimos a recorrer Miami Beach hasta que fueran las 10 AM, hora en que abría Best Buy, y ahí comprar nuestros combos de tecnología: cámaras, netbooks, memorias y mil chucherías más que ya las habíamos visto por internet -el nivel de ansiedad de Pitufo por hacerse de su super cámara que ya la tenía reservada estaba en niveles bastante elevados-, pero no todo lo que brilla es oro dice el refrán, en el local que fuimos no tenían stock de todos los productos, ni en todos sus modelos y colores tal cual la web; fuimos a otra cadena que estaba en frente y vimos que la estrategia era la misma, colocan un buen producto a un precio bajísimo como llamador, te emocionan con esto, luego llegas, te dicen que no tienen stock y te terminas llevando un producto inferior y a un mayor precio del que pensabas, ahh… y sumale los impuestos del estado no incluidos en la publicidad -7% para electrodomésticos en el caso de Florida- y la artimaña de querer cobrarte juntamente las licencias de mil softwares innecesarios, que si no estás atento te aumenta considerablemente el precio, en el caso de la netbook de Srl eran unos 140 dólares, pero se puso firme e hizo que le quitaran ese sobrecargo. Si a esto le sumamos una mala atención al cliente, ya que no apuntan a la calidad del servicio, sino a la diferenciación del precio, mi conclusión es que este modelo de comercio americano está lejos de ser una maravilla, pero de todas modos a pesar que pagué más de lo que esperaba por mi combo, entiendo que hice un buen negocio.
Hostel

El hostel en que nos quedamos no era tan fabuloso como lucía en su perfil de Facebook, pero estaba bastante bien, tuvimos la ventaja de tener wifi gratis y breakfast incluido, y pegamos buena onda con algunos encargados, más específicamente con una argentina y un panameño. Los huéspedes eran definitivamente de cada pueblo un paisano, en el estilo y formato que quisieras, ahí encontrabas a uno; por la noche se armaba una movida interesante en el bar que estaba en el hall y un buen ambiente de integración.

Miami Beach

Nuestra estadía fue siempre Miami Beach, y más precisamente South Beach, todo lo que te cuente de Miami, lo debes encuadrar en ese parámetro y no generalizarlo a toda la ciudad, ya que nunca fuimos más allá del Puente… Algunas cosas me llamaron mucho la atención, la primera fue el silencio y la tranquilidad - no pudimos dejar de fotografiar el enorme cartel solicitando silencio en pleno South Point Park - cosa que no es difícil de entender ya que todos los buses, tracks y autos son nuevos, uhh… hablando de autos, es realmente demencial, tanto es así que yo, que jamás le di importancia a las ruedas, en un momento no podía parar de fotografiar ferraris, porches, bentleys, benz, lamborginis, morris, corvets, y un sinfín de 4x4 que muchas veces no conocíamos la marca, mucho menos los modelos. Mientras caminaba siempre me sentí muy seguro, salvo cuando veía algún latino con pinta de pandillero, que tal vez se tratara de una buena persona, un hermano latinoamericano, pero es tanta la subjetividad que te genera el cine de Hollywood, que no voy a negarte que prefería esquivarlos… Otra cosa que nos llamó la atención fue el orden y lo planificado que tienen cada detalle, siempre encontrás el estuche exacto para cualquier elemento, el espacio para guardar cada herramienta de trabajo, la caja de protección para cada implemento, hasta el dispensador de bolsas para juntar la materia de los dogs está en el punto indicado, tanto es así que la frase más recurrente en estos días fue: “estos yankies están en todo”. A los gurises también les llamaba la atención las vestimentas, y adjetivaban de terrajas; para mí no era tan así, si bien no puedo decir que eran el sumun de la elegancia, tal vez por ser de Rivera, estoy más acostumbrado a ver lentejuelas, colores fuertes, plateados y dorados, muchos estampados, grandes escotes y altos tacones.
Obviamente, no podíamos estar ahí y no hacer playa, así que allá fuimos a broncear nuestros cuerpos de nueve horas o más… cuando estaba nadando sobre esa agua turquesa y viendo en el fondo la arena blanca que encandila, me di cuenta que el viaje definitivamente había comenzado y que tenía que aprovechar cada momento al máximo… pero bueno, dejando las reflexiones y volviendo a mi relato, no agrego mucho diciendo que South Beach está de más, y en la playa vimos muchos cuerpos llenos de anabolizantes y tatoos ejercitándose, ya sea en bicicletas, rollers, corriendo o caminando, y también nos detuvimos a observar a los guardavidas, no porque estuviera Pamela Anderson en su mejor momento corriendo por la playa con su bikini rojo incandescente, sino porque vimos que realmente justifican su sueldo, con cabinas a cada 150 mts, corriendo en sus cuadriciclos, tienen todo muy vigilado, y se anticipan en forma eficiente a cualquier accidente.
Para completar la tarde en la playa, no faltó el viejo y querido mate yorugua debajo de las palmeras, y unas cuantas miradas de intriga e interés por parte de la gente que pasaba, seguramente porque debían pensar que se trataba de alguna nueva falopa, pero se quedaron con las ganas, porque jamás los convidamos, ahora la yerba se ha convertido en un bien suntuoso y hay que optimizarla…
Salimos a caminar por la noche el miércoles, y vimos que se formaba una buena movida, según dicen, los fines de semana explotan, me quedé con todas las ganas de meter noche, pero habíamos volado por ocho horas en la clase económica, hecho playa, caminado durante todo el día sin dormir ni una hora… y el físico no acompañaba mis intenciones; por la forma en que la gente salía vestida a bailar, con mucho más producción que en Uruguay, pintaba para guerra, pero quedará para otra ocasión, así como ver el partido de los Heats, que quedaron fuera de los playoffs la noche anterior a nuestro arribo, así como hacerme un tatoo en Miami Ink, y ayudar a Horatio a desvelar algún crimen fantástico en CSI.
Conexión en Dallas

Mientras te escribo esto, estoy sentado en el AA que nos lleva a Tokio, ya volamos tres horas hasta Dallas, donde nos subimos a este que volará por 13 horas más; luego de viajar en la económica de AA por ocho horas y llegar muertos, estábamos bastante preocupados por lo que serían estas 16 horas de viaje, pero felizmente el que nos llevó a Dallas estaba mejor, y el que vamos ahora, además de ser otro tipo de público el que viaja con nosotros… voy escuchando un rock de los ochenta, tomando un orange juice, charlando con Srl que mira tv, y ya estoy pensando si después que termine con esto, si me pongo a jugar un videojuego o me dedico a ver alguna película de estreno… en definitiva, vamos pasando bárbaro, lo único que nos preocupa en este momento, es que después del aeropuerto de Dallas, no hemos visto a Pablito, que siempre queda para atrás, con lo cual no sabemos si pudo tomar nuestro mismo vuelo… pero bien, cuando lleguemos a destino lo buscaremos. Si viene o no, te cuento en mi próximo post con lo ocurrido en Tokio.
Para ver más fotos haga clik aquí:

1 comentario:

  1. enterada de las novedades de Maiame, aún no abrí las de Tokio.
    A disfrutar. Besoootes- Aída

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